Septiembre 2025
Por: Sharon Arreola
El Teatro Metropolitan se iluminó para recibir a Los Concorde, fue el primero en recibirlos tras 15 años de ausencia en los escenarios.
Los Concorde es una banda que se formó en el 2006, tiene una fusión de integrantes bastante interesante, está Jonás de Plastilina Mosh, Leonardo de Fobia, Mauricio Clavería de La Ley y Poncho Toledo de La Lupita, bandas con estilos diferentes pero que están dentro de la escena del rock en español, ellos se describen como una banda llena de actitud, potencia y yo agregaría que la combinación de su música y sus letras nos llevan a sentir nostalgia, amor, deseo, etcétera, e incluso nos invitan al análisis, por ejemplo la canción que se llama “Eso si dolió”, te duele, la analizas, empatizas y la reflexionas.
La primera energía rockera que se sintió en el Metropolitan fue con una banda chilena llamada Saiko, dándole apertura a Los Concorde, quienes iniciaron con una actitud llena de energía y protesta tocando “Culebras y bandidos”, conforme iban pasando las canciones, el público se contagió de su energía, levantándose de sus asientos en canciones como “Love is a bitch” y cuando pensamos que la energía del rock no podría vibrar más, le dieron la bienvenida a Alejandro Rosso de Plastilina Mosh con toda la actitud de rockear, después invitaron a Pedro Frugone de La Ley echándose un solo en la guitarra, que al final el público gritaba “Pedro, Pedro, Pedro”. Más tarde salió El Cha de Fobia y esto ya era una explosión de energías y sensaciones, el público lo aclamaba con un “Ole Ole Ole Ole El Cha, El Cha”.
De pronto en un respiro del concierto Leonardo preguntó al público -¿Ya compraron sus viniles? Y podían verse varias manos levantando vinilos en el aire, continuaron con temas nuevos que nos hicieron retomar las energías para bailar justo con la canción “Aprendiendo a bailar”, se sentía una conexión entre el público y la banda, bromeando con los espectadores.
Las canciones pasaban, la energía era más y el concierto estaba a punto de llegar a su fin. Leonardo presentó a la banda, agradeciendo a sus invitados y cerrando con “Rompecabezas” dieron las gracias al público y las luces se apagaron, todo parecía haber terminado, algunos se levantaban de sus asientos para regresar a sus destinos y otros tantos tenía ganas de más, aún conservaban esa energía rockera que les recorría por su cuerpo y comenzaron a gritar “Otra, otra, otra”, cuando parecía que ya todo se había terminado las luces se encendieron y salieron, no solo tocaron otra, tocaron tres más y el público regresó a sus lugares para seguir alimentando esa alma rockera con “Lost my edge” , “Contigo” y “Envenéname”.
Sin duda fue un regreso lleno de sorpresas, nostalgia y sensaciones que las almas rockeras necesitaban para recargar sus energías y esperar más y más de Los Concorde.
Por: Sharon Arreola
El Teatro Metropolitan se iluminó para recibir a Los Concorde, fue el primero en recibirlos tras 15 años de ausencia en los escenarios.
Los Concorde es una banda que se formó en el 2006, tiene una fusión de integrantes bastante interesante, está Jonás de Plastilina Mosh, Leonardo de Fobia, Mauricio Clavería de La Ley y Poncho Toledo de La Lupita, bandas con estilos diferentes pero que están dentro de la escena del rock en español, ellos se describen como una banda llena de actitud, potencia y yo agregaría que la combinación de su música y sus letras nos llevan a sentir nostalgia, amor, deseo, etcétera, e incluso nos invitan al análisis, por ejemplo la canción que se llama “Eso si dolió”, te duele, la analizas, empatizas y la reflexionas.
La primera energía rockera que se sintió en el Metropolitan fue con una banda chilena llamada Saiko, dándole apertura a Los Concorde, quienes iniciaron con una actitud llena de energía y protesta tocando “Culebras y bandidos”, conforme iban pasando las canciones, el público se contagió de su energía, levantándose de sus asientos en canciones como “Love is a bitch” y cuando pensamos que la energía del rock no podría vibrar más, le dieron la bienvenida a Alejandro Rosso de Plastilina Mosh con toda la actitud de rockear, después invitaron a Pedro Frugone de La Ley echándose un solo en la guitarra, que al final el público gritaba “Pedro, Pedro, Pedro”. Más tarde salió El Cha de Fobia y esto ya era una explosión de energías y sensaciones, el público lo aclamaba con un “Ole Ole Ole Ole El Cha, El Cha”.
De pronto en un respiro del concierto Leonardo preguntó al público -¿Ya compraron sus viniles? Y podían verse varias manos levantando vinilos en el aire, continuaron con temas nuevos que nos hicieron retomar las energías para bailar justo con la canción “Aprendiendo a bailar”, se sentía una conexión entre el público y la banda, bromeando con los espectadores.
Las canciones pasaban, la energía era más y el concierto estaba a punto de llegar a su fin. Leonardo presentó a la banda, agradeciendo a sus invitados y cerrando con “Rompecabezas” dieron las gracias al público y las luces se apagaron, todo parecía haber terminado, algunos se levantaban de sus asientos para regresar a sus destinos y otros tantos tenía ganas de más, aún conservaban esa energía rockera que les recorría por su cuerpo y comenzaron a gritar “Otra, otra, otra”, cuando parecía que ya todo se había terminado las luces se encendieron y salieron, no solo tocaron otra, tocaron tres más y el público regresó a sus lugares para seguir alimentando esa alma rockera con “Lost my edge” , “Contigo” y “Envenéname”.
Sin duda fue un regreso lleno de sorpresas, nostalgia y sensaciones que las almas rockeras necesitaban para recargar sus energías y esperar más y más de Los Concorde.
Fotografía | RutaLibreCDMX
Video | RutaLibreCDMX Youtube
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